Algunas películas están hechas para que el espectador mire y disfrute de la película y su simplicidad, pero Desde Allá definitivamente no es una de esas películas. Desde la primera escena, el espectador está obligado a sentirse incómodo mientras mira a Armando, un hombre de clase media, que da dinero a los adolescentes de la calle para que se desnuden en frente de él por razones sexuales, y de esa misma forma Armando encuentra a Elder (actor Luis Silva). Durante toda la película, se puede mirar como su relación cambia progresivamente en la mente de los dos personajes.
Esta película se enfoca en cuestiones relativas a la homofobia, algo que es evidente en la película en diferentes maneras, como cuando los jóvenes de la calle le dicen palabras despectivas a Armando por ser homosexual, que también puede ser un comentario sobre Caracas y cómo la homofobia es muy frecuente en la ciudad. El film también tiene mucho que decir acerca de las diferencias de clase en Caracas (Armando tiene un pequeño negocio de fabricación de dentaduras postizas mientras Elder vive en un lugar muy pequeño y roba partes de carros). Sin embargo, la audiencia no está obligada a tener compasión o lástima por ninguno de los personajes. Vigas enseña las vida de cada personaje de una manera precisa que impide que el espectador mire la pobreza y sus vidas en una forma de belleza falsa. También hay muchos problemas ocultos que el espectador debe interpretar en sus propios términos, como al tratar de entender por qué Armando sigue siendo reservado y estoico, incluso después Elder lo empieza a respetar y le cuenta de su propia vida.
El director Lorenzo Vigas no pone tanta importancia en el diálogo, sino, un gran énfasis en los movimientos y las acciones de cada personaje y cómo interactúan entre sí mismos. Vigas, con mucho tacto, sólo le da al público tanta información sobre Armando y Elder donde pueden entender lo que está pasando en la película pero realmente no pueden hacer cualquier psicoanálisis en cualquiera de los personajes - sus personajes son ambiguos lo que hace que la audiencia se quede confundida pero aun así intentan comprender todas sus capas complejas de sus personalidades. Al ver esta película, usted notará desde el principio que no hay ninguna banda sonora, y eso puede ayudar para que usted tome más atención a aspectos más profundos como prestar atención a los movimientos de cada personaje y por qué unos personajes parecen más alejados de todos los demás. Al final, el título de la película es Desde Allá por una razón--La audiencia pueda tomar nota de la importancia del voyerismo (el voyerismo de Armando y quizá también de la audiencia en general) y como es una parte importante de esta película, algo que también se puede ver a través de la cámara y la manera en que se enfoca mucho en Armando y en sus encuentros con cada persona.
Esta película se enfoca en cuestiones relativas a la homofobia, algo que es evidente en la película en diferentes maneras, como cuando los jóvenes de la calle le dicen palabras despectivas a Armando por ser homosexual, que también puede ser un comentario sobre Caracas y cómo la homofobia es muy frecuente en la ciudad. El film también tiene mucho que decir acerca de las diferencias de clase en Caracas (Armando tiene un pequeño negocio de fabricación de dentaduras postizas mientras Elder vive en un lugar muy pequeño y roba partes de carros). Sin embargo, la audiencia no está obligada a tener compasión o lástima por ninguno de los personajes. Vigas enseña las vida de cada personaje de una manera precisa que impide que el espectador mire la pobreza y sus vidas en una forma de belleza falsa. También hay muchos problemas ocultos que el espectador debe interpretar en sus propios términos, como al tratar de entender por qué Armando sigue siendo reservado y estoico, incluso después Elder lo empieza a respetar y le cuenta de su propia vida.
El director Lorenzo Vigas no pone tanta importancia en el diálogo, sino, un gran énfasis en los movimientos y las acciones de cada personaje y cómo interactúan entre sí mismos. Vigas, con mucho tacto, sólo le da al público tanta información sobre Armando y Elder donde pueden entender lo que está pasando en la película pero realmente no pueden hacer cualquier psicoanálisis en cualquiera de los personajes - sus personajes son ambiguos lo que hace que la audiencia se quede confundida pero aun así intentan comprender todas sus capas complejas de sus personalidades. Al ver esta película, usted notará desde el principio que no hay ninguna banda sonora, y eso puede ayudar para que usted tome más atención a aspectos más profundos como prestar atención a los movimientos de cada personaje y por qué unos personajes parecen más alejados de todos los demás. Al final, el título de la película es Desde Allá por una razón--La audiencia pueda tomar nota de la importancia del voyerismo (el voyerismo de Armando y quizá también de la audiencia en general) y como es una parte importante de esta película, algo que también se puede ver a través de la cámara y la manera en que se enfoca mucho en Armando y en sus encuentros con cada persona.
Some films are made for the spectator to watch and
enjoy its simplicity, and Desde Alla is
definitely not one those films. From the very opening scene, the spectator is
forced to uncomfortably watch middle class, middle aged Armando (played by
Alfredo Castro) pay teenage boys from the street to undress for him for sexual
reasons, and then meets young Elder (played by Luis Silva). Throughout the
film, you can see how their relationship starts off rocky but slowly develops
into something different for the both of them.
This movie tackles issues regarding homophobia, as is
evident when Elder calls Armando derogatory terms for being gay, which can also
be a commentary on Caracas and how homophobia is very prevalent in the city.
There is also much to be said about the class differences in Caracas (Armando
has a small business making dentures while Elder lives in poverty and steals
car parts). However, the audience is not forced to pity either character--Vigas
showcases their lives in an accurate and raw way that prevents the viewer from
glamorizing the poverty that is being shown. There are also many hidden issues
that the spectator must interpret on their own terms, such as trying to
understand why Armando remains secretive and stoic even when Elder opens up to
him. Director Lorenzo Vigas does not rely on dialogue between the characters,
but puts a large focus on the actions and body language of each character and
how they interact with one another. Vigas tactfully only gives the audience so much
information about Armando and Elder where they can follow the film yet can’t
really do any psychoanalysis on either of them--their characters are ambiguous
enough that you’ll be left confused yet still have a vague hypothesis about
their complex layers to their personalities.
When you watch this film, you will
notice from the get go the lack of non-diegetic sound or soundtrack, which
further allows you to really delve deep and take full notice of each
character’s movements and why some characters might appear to be so detached
from the rest of the characters. After all, the title of the film is Desde Allá, so the audience
knows that voyeurism (within Armando and perhaps even the audience) is a
significant part of this film, which can be seen through the camera’s uttermost
focus on Armando and his encounters with each person.
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